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Carlos Navarro Entradas

1. La única elección que importa

Extraido del libro “Un Curso de Milagros (fácil) – Claves para entenderlo de forma sencilla” de Alan Cohen

Mientras mi amigo y ávido estudiante de UCDM Cliff Klein estaba mirando la televisión en la sala de estar de su apartamento de Brooklyn, oyó un ruido extraño en su dormitorio. Se levantó a echar un vistazo y descubrió a un ladrón que estaba entrando en su casa por la escalera de incendios. El intruso, al verlo, se dio la vuelta y se dispuso a huir. «¡ Espera —le dijo Cliff—. No hace falta que huyas. Te ayudaré si puedo!»

El ladrón, alucinado, se detuvo y volvió a entrar lentamente en la habitación. Cliff le preguntó qué estaba pasando en su vida para llegar al extremo de tener que robar. El hombre le respondió que le habían despedido de su trabajo y que su novia le había dejado. Se sentía indefenso, estaba furioso y no sabía cómo pagar el alquiler. Entonces, él le invitó a sentarse y le preparó una taza de café. Luego le dedicó unas palabras de consuelo y le dio algo de dinero diciéndole: «Vuelve si necesitas hablar más». El hombre le dio las gracias y se marchó por la puerta principal.

Acabas de leer la chuleta resumen de la totalidad de Un Curso de Milagros. Cada momento de nuestra vida, dice el Curso, nos plantea elegir entre el miedo y el amor. Cuando Cliff pilló a ese ladrón entrando en su casa, podían haberse producido cien situaciones distintas, la mayoría malas. Pero como él eligió ver esa situación como una llamada al amor, en vez de como un ataque, creó un resultado totalmente distinto del que habría generado si hubiera reaccionado con miedo. Los milagros son el resultado natural de elegir el amor.

La vida resulta abrumadora cuando nos enfrentamos a un sinfín de elecciones desconcertantes: ¿Cómo encontraré a mi media naranja? ¿Debo seguir con mi matrimonio o divorciarme? ¿Cómo voy a pagar las facturas este mes? ¿Hay algún trabajo que me apasione y sea lucrativo? ¿Cómo he de tratar a mis parientes desagradables? ¿En qué lugar del planeta está mi hogar? ¿Cómo recobraré o mantendré mi salud? Y así sucesivamente. Sin embargo, detrás de estas supuestas opciones, la única elección real está entre el miedo y el amor. El miedo hace sufrir y el amor cura. Todo lo demás es secundario.

La mente asustada teje un entramado de complejidad que hace que parezca que las dificultades del mundo sean inevitables. UCDM nos dice que la vida no tiene por qué ser difícil y que el mundo que ha fabricado el miedo es totalmente evitable. Todas las opciones se reducen a elegir lo que cura frente a lo que hiere, a responder al miedo con amor y a encontrar la paz que estás buscando.

Hay solamente dos maestros, y cada uno de ellos señala caminos diferentes. Y tú seguirás el camino que te señale el maestro que hayas elegido. Sólo hay dos direcciones que puedes seguir, mientras perdure el tiempo y elegir tenga sentido. Pues jamás se podrá construir otro camino, salvo el que conduce al Cielo. Tú sólo eliges entre ir al Cielo o no ir a ninguna parte. No hay más alternativas que estás.

¡Qué fácil es elegir entre dos cosas que obviamente son distintas!

Puedes comprar el libro “Un Curso de Milagros (fácil) – Claves para entenderlo de forma sencilla” de Alan Cohen en:

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¿Qué es Un Curso de Milagros?

Extraido del libro “Un Curso de Milagros (fácil) – Claves para entenderlo de forma sencilla” de Alan Cohen

Un Curso de Milagros es un sistema de estudio autodidacta de despertar espiritual que enseña el camino hacia la paz interior y la curación a través del poder del amor y del perdón. El Curso se compone de tres volúmenes: Texto, Libro de ejercicios y Manual para el maestro, que están incluidos en un solo libro. UCDM se puede comprar en papel y en formato electrónico en grandes librerías, por Internet y en los centros donde se imparten sus enseñanzas.

El Texto expone enseñanzas universales que nos conducen a encontrar el sentido, la curación y el bienestar en la vida. Los temas tratan sobre la importancia de elegir el amor en lugar del miedo, nuestra naturaleza eterna como expresión de lo divino, nuestra relación benevolente con Dios, nuestra inocencia inmutable, el poder de nuestra mente, distinguir entre la verdad y la ilusión, transformar relaciones «especiales» en relaciones «sagradas» y retirar la autoridad que hemos adjudicado a fuentes externas. El Texto explica por qué sufrimos y cómo curarnos.

El Texto está escrito en su mayor parte en pentámetro yámbico, el sistema de rima clásica que utilizaron Shakespeare y otros poetas para expresar conceptos elevados. En cierto modo, el Curso es más un libro de poesía visionaria que un tratado académico.

El Libro de ejercicios consta de 365 días de ejercicios que ayudan al estudiante a aplicar los principios para que su vida mejore de forma práctica y duradera. Las lecciones empiezan de una manera muy simple y sólo suponen unos pocos minutos de práctica al día, que van aumentando gradualmente hasta crear un cambio global en nuestro sistema de pensamiento y en nuestra vida. El Curso es riguroso en su intención de ayudarnos a liberarnos.

El Manual para el maestro aborda los detalles de cómo aplicarlo, respondiendo a preguntas más específicas, como: «¿ Existe la reencarnación?»; «¿ Cómo se produce la curación?» y «¿ Cómo será el fin del mundo?» UCDM considera que todos los estudiantes son maestros de Dios, de ahí que el Manual para el maestro sea para todos.

Puedes estudiar las tres secciones de UCDM por el orden que desees. Puesto que el Libro de ejercicios es la clave para dominar el Curso en la vida cotidiana, te recomiendo que te centres en estas lecciones al principio de tu viaje y que te dediques a los otros volúmenes cuando te sientas inspirado. Estudiarlo todo simultáneamente te facilitará la comprensión.

El Curso tiene dos anexos breves: Psicoterapia: Propósito, proceso y práctica y El canto de oración: La oración, el perdón, la sanación.

Un Curso de Milagros es una de las enseñanzas espirituales más profundas que ha recibido la humanidad. Con su estilo delicado pero dinámico, ha cambiado la vida a millones de personas, liberado almas de la tiranía del miedo, transformado circunstancias que requerían un milagro para lograr la sanación y otorgado paz mental a los hastiados. Quizá te encuentres entre los que ya se han beneficiado de él, o acaso estés entre los que están a punto de hacerlo.

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Las distorsiones de los impulsos milagrosos

Extraído del Libro de Texto de Un Curso de Milagros

1. Tus percepciones distorsionadas producen una densa envoltura alrededor de los impulsos milagrosos, dificultándoles el que lleguen a tu conciencia. La confusión de los impulsos milagrosos con los impulsos físicos es una de las distorsiones básicas de la percepción. Los impulsos físicos son impulsos milagrosos mal canalizados. Todo placer real procede de hacer la Voluntad de Dios. Esto es así porque no hacer Su Voluntad es una negación del Ser. La negación del Ser da lugar a ilusiones, mientras que la corrección del error nos libera del mismo. No te engañes a ti mismo creyendo que puedes relacionarte en paz con Dios o con tus hermanos a través de algo externo.

2. Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.

3. Las fantasías son una forma distorsionada de visión. Todas ellas, no importa de qué clase sean, son distorsiones, ya que siempre tergiversan la percepción hasta convertirla en algo irreal. Los actos que proceden de distorsiones son, literalmente, las reacciones de aquellos que no saben lo que hacen. Las fantasías son un intento de controlar la realidad de acuerdo con necesidades falsas. Si deformas la realidad de cualquier forma que sea, estarás percibiendo destructivamente. Las fantasías son un medio para hacer asociaciones falsas y tratar de derivar placer de ellas. Más si bien puedes percibir asociaciones falsas, nunca podrás hacerlas reales excepto para ti. Crees en lo que inventas. De igual modo, si ofreces milagros creerás en ellos con igual intensidad. La fuerza de tu convicción sostendrá entonces la creencia del que recibe el milagro. Las fantasías se vuelven totalmente innecesarias cuando la naturaleza completamente satisfactoria de la realidad se vuelve evidente tanto para el dador como para el receptor. La realidad se “pierde” por usurpación, lo cual produce tiranía. Mientras quede un solo “esclavo” caminando sobre la faz de la tierra, tu liberación no será total. La única meta del que se ha decidido por el camino de los milagros es restaurar completamente la Filiación.

4. Éste es un curso de entrenamiento mental. Todo aprendizaje requiere atención y estudio en algún nivel. Algunas de las secciones posteriores de este curso se basan en tan gran medida en estas primeras secciones, que es necesario un estudio muy detallado de las mismas. También las vas a necesitar a modo de preparación. Sin esta preparación, lo que sigue podría infundirte demasiado temor, imposibilitando así el que pudieses usarlo de manera constructiva. A medida que estudies estas primeras secciones, no obstante, comenzarás a percatarte de algunas de las conexiones que más adelante se ampliarán.

5. Se necesitan sólidos cimientos debido a la confusión que hay entre el miedo y la reverencia, a la que ya hice referencia anteriormente, y en la cual incurrimos con frecuencia. Dije que la reverencia no es apropiada en conexión con los Hijos de Dios porque no deberías experimentar reverencia en presencia de tus semejantes. No obstante, puse de relieve asimismo que la reverencia es apropiada en presencia de tu Creador. He tenido mucho cuidado al clarificar mi papel en la Expiación sin añadirle ni restarle importancia. Estoy tratando también de hacer lo mismo con el tuyo. He subrayado que la reverencia no es una reacción apropiada hacia mí debido a nuestra inherente igualdad. Algunos de los pasos posteriores de este curso, sin embargo, entrañan un acercamiento más directo a Dios Mismo. No sería prudente iniciar esos pasos sin una preparación cuidadosa, pues, de lo contrario, la reverencia se confundiría con el miedo, y la experiencia acabaría siendo más traumática que beatífica. La curación, en última instancia, procede de Dios. Se te están explicando cuidadosamente los medios. La revelación puede, de vez en cuando, revelarte cuál es el fin, pero para alcanzarlo, los medios son necesarios.

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Introducción. Un Curso de Milagros – Fácil

Extraido del libro “Un Curso de Milagros (fácil) – Claves para entenderlo de forma sencilla” de Alan Cohen

«¿ Sabes cuánto tarda una persona en romper Un Curso de Milagros y tirarlo al mar?», escribió un hombre a Saul Steinberg, de Coleman Graphic. Saul me estaba enseñando el almacén de Coleman, que estaba abarrotado de columnas de pequeñas cajas de cartón que llegaban hasta el techo; cada una de ellas contenía tres libros azules de tapa dura, que era el formato original de UCDM. «Seis meses después, el mismo hombre me volvió a escribir pidiéndome por favor que le enviará otra copia del Curso.»

Ambos nos reímos. No era nada nuevo. Quienes hacen el Curso experimentan confusión y resistencia. Cuántas veces habré oído: «Hace tiempo que tengo el libro, he leído algunas partes, pero no consigo entenderlo. Empecé a ejecutar las lecciones del Libro de ejercicios, pero lo dejé. Sé que el Curso es muy poderoso y que podría cambiar mi vida, pero me costaba mucho ponerlo en práctica. Espero retomarlo algún día». Un estudiante me dijo: «Cuando abrí el libro por primera vez después de comprarlo, se me cayó el tique de compra, ¡era de hacía diez años!» El autor y maestro Robert Holden bromeaba diciendo que «Un Curso de Milagros era el único libro que habían comprado millones de personas, pero que sólo lo habían leído unas pocas».

¿Por qué una enseñanza tan magnífica, con semejante capacidad para curar y transformar genuinamente nuestra vida, nos parece tan difícil? ¿Por qué una enseñanza tan magnífica, con semejante capacidad para curar y transformar genuinamente nuestra vida, nos parece tan difícil, abstrusa, críptica y desconcertante? Un Curso de Milagros, arguye el ego, es demasiado difícil de entender. Demasiado largo y complicado. Demasiado cristiano. No lo bastante cristiano. Demasiado psicológico; parece una terapia. ¿Por qué no dice «ella» ni una sola vez? No tengo tiempo. Tengo mucho que hacer en mi trabajo. El tamaño de la letra es demasiado pequeño. Las páginas son demasiado finas; me recuerda la Biblia. Ya hice un seminario con Tony Robbins. El perro se ha comido el Libro de ejercicios. Tengo demasiado estrés para concentrarme. Lo leeré cuando mis hijos vayan a la universidad. Algunas de las afirmaciones del Curso son claramente ofensivas. Esperaré a que hagan la película. ¿Cómo sé que la psicóloga que lo escribió no se lo inventó todo? Me gustaría que fuera más fácil.

Lo irónico es que Un Curso de Milagros ya es fácil. Podría decirse que es lo más sencillo del mundo, porque surge de una fuente que está mucho más allá de los entresijos que prescribe el mundo. El amor, la curación y el perdón genuino son sin duda mucho más sencillos que la falta de seguridad en uno mismo, la preocupación, las peleas en las relaciones, la lucha por el dinero y el trabajo para ver cómo puedes reparar todo lo que se ha roto. Dejar ir es muchísimo más sencillo que aferrarse obstinadamente, confiar te da más fuerza que la resistencia. Un Curso de Milagros es la respuesta definitiva a la pregunta «¿ Hasta qué extremo podría ser fácil mi vida?»

El objetivo de tu viaje por la vida nunca fue luchar. Todo lo que nos resulta difícil es la pesadilla del miedo superponiéndose a la presencia del amor. Un pasaje poético del capítulo 14, sección IV, del Texto describe lo fácil que puede ser nuestra andanza por la vida si permitimos que lo sea:

Una vez que has aprendido a decidir con Dios, tomar decisiones se vuelve algo tan fácil y natural como respirar. No requiere ningún esfuerzo, y se te conducirá tan tiernamente como si te estuviesen llevando en brazos por un plácido sendero en un día de verano.

El propósito del libro que tienes en las manos es ayudarte a encontrar ese camino más sencillo. Vamos a bajar Un Curso de Milagros a la tierra; a traducir sus elevados y trascendentales principios en instrumentos prácticos y de fácil comprensión; y a facilitarte que apliques su verdad para que tu vida sólo cambie a mejor. Mi intención es erradicar cualquier confusión que puedas tener sobre UCDM, disolver su aparente densidad, aclarar sus elevadas verdades y demostrarte lo extraordinariamente sencillo que es en realidad. Simplificando, Un Curso de Milagros es un mapa para salir del infierno. La Lección 97 del Libro de ejercicios nos dice que si la aplicas bien, puedes ahorrarte miles de años o más de tener que seguir luchando. Si este libro puede ahorrarte una parte, el tiempo que hayamos pasado juntos habrá sido bien empleado.

Podrás beneficiarte de este libro tanto si eres un estudiante de UCDM que deseas ampliar tus conocimientos sobre el Curso, como si nunca lo has estudiado, practicado o nunca lo harás. Aunque te animo a que explores el Curso, si no lo haces, aquí podrás captar su esencia. Si consigues hacerte al menos una idea de lo que UCDM puede ofrecerte, habrás sido bendecido.

La aventura que estamos a punto de emprender juntos podría ser la más importante de tu vida. Desvelemos qué es lo que te hace sufrir y libérate de los demenciales enredos que engendra el mundo. Disolvamos las ilusiones que te han impedido crecer y revelemos la verdad que te engrandece. Recordemos qué es lo que hace que la vida valga la pena vivirla y dejemos que todo lo demás regrese a la nada de la que procede.

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Sobre el blog: Un Curso de Milagros

Los que me conocen de forma cercana saben que llevaba tiempo intentando dar forma a lo que llevo dentro. Tenía la necesidad de crear algo con lo que expresarme, mostrarme tal cual soy y a la vez ayudar a los demás. Pero dudaba mucho sobre la forma que debía tomar: ¿escribir un libro? ¿crear una aplicación móvil? ¿crear un blog? ¿un canal en Youtube?.

Fue la opción de crear un blog sobre Un Curso de Milagros la que finalmente sucedió hace ahora una semana y media. Lo que me ha ocurrido en este tiempo ha sido sencillamente alucinante.

Creé el blog, una página en Facebook y utilicé algunas técnicas básicas de marketing que conozco bien por mi trabajo para promocionarlo. A las pocas horas empezaron a llegar reacciones y comentarios de todas partes del mundo. En todas las campañas que he hecho con mis clientes nunca había visto algo así por su velocidad y por su intensidad. En el momento de escribir estas lineas la página de Facebook tiene 2.100 seguidores – cuando lo leas serán más -, las visitas al blog y los agradecimientos que recibo se han disparado y hay publicaciones en Facebook con cientos y cientos de reacciones positivas. Un ejemplo: https://www.facebook.com/carlosnavarro.uncursodemilagros/posts/1943248975898062

Pero cuando realmente me di cuenta de que estaba haciendo algo importante fue cuando empecé a recibir mensajes del tipo: he perdido a un ser querido hace poco y no encuentro consuelo ¿tú me puedes ayudar?. Me di cuenta en ese momento de que sí, de que podía hacer algo y de que la labor que estaba haciendo iba a ayudar a mucha gente por todo el mundo.

Hoy os escribo estas lineas para agradeceros profundamente el cariño que me estáis dando y para deciros entre todos y con vuestro apoyo vamos a crear algo hermoso, algo muy hermoso y profundo, que ayude a muchas personas en muchas partes del mundo.

Gracias infinitas a todos

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Ejercicio 7. Un Curso de Milagros

Sólo veo el pasado.

1. Esta idea resulta muy difícil de creer al principio. Sin embargo, es la razón fundamental de todas las anteriores.

Es la razón por la que nada de lo que ves significa nada.
Es la razón por la que le has dado a todo lo que ves todo el significado que tiene para ti.
Es la razón por la que no entiendes nada de lo que ves.
Es la razón por la que tus pensamientos no significan nada y por lo que son como las cosas que ves.
Es la razón por la que nunca estás disgustado por la razón que crees.
Es la razón por la que estás disgustado porque ves algo que no está ahí.

2. Cambiar las viejas ideas que se tienen acerca del tiempo es muy difícil porque todo lo que crees está arraigado en el tiempo, y depende de que no aprendas estas nuevas ideas acerca de él. Sin embargo, ésa es precisamente la razón por la que necesitas nuevas ideas acerca del tiempo. Esta primera idea acerca del tiempo no es realmente tan extraña como pueda parecer en un principio.

3. Observa una taza, por ejemplo. ¿Estás realmente viendo la taza, o simplemente revisando tus experiencias previas de haber levantado una taza, de haber tenido sed, de haber bebido de ella, de haber sentido su borde rozar tus labios, de haber desayunado, y así sucesivamente? ¿Y no están acaso tus reacciones estéticas con respecto a la taza basadas asimismo en experiencias pasadas? ¿De qué otra manera sino sabrías que esa clase de taza se rompe si la dejas caer? ¿Qué sabes acerca de esa taza sino lo que aprendiste en el pasado? No tendrías idea de lo que es si no fuera por ese aprendizaje previo. ¿Estás, entonces, viéndola realmente?

4. Mira a tu alrededor. Esto se aplica igualmente a cualquier cosa que veas. Reconoce esto al aplicar la idea de hoy indistintamente a cualquier cosa que te llame la atención. Por ejemplo:

Sólo ve el pasado en este lápiz. Sólo veo el pasado en este zapato. Sólo veo el pasado en esta mano. Sólo veo el pasado en ese cuerpo. Sólo veo el pasado en esa cara.

5. No te detengas en ninguna cosa en particular, pero recuerda no omitir nada específicamente. Mira brevemente cada objeto, y luego pasa al siguiente. Tres o cuatro sesiones de práctica, cada una de un minuto más o menos de duración, bastarán.

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Ejercicio 6. Un Curso de Milagros

Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

1. Los ejercicios que se han de llevar acabo con esta idea son muy similares a los anteriores. Es necesario, una vez más, que para cualquier aplicación de la idea de hoy nombres muy concretamente la forma de disgusto de que se trate (ira, miedo, preocupación, depresión, etc.), así como lo que percibes como su causa. Por ejemplo:

Estoy enfadado con ______ porque veo algo que no está ahí.
Estoy preocupado acerca de _____ porque veo algo que no está ahí.

2. Conviene aplicar la idea de hoy a cualquier cosa que parezca disgustarte, y puede usarse provechosamente durante el transcurso del día con ese propósito. No obstante, las tres o cuatro sesiones de práctica que hoy se requieren deben ir precedidas, como en días pasados, por un minuto más o menos de búsqueda mental, seguido de una aplicación de la idea a cada pensamiento de disgusto descubierto en dicha búsqueda.

3. Una vez más, si te resistes a aplicar la idea a algunos de los pensamientos que te causan disgusto más que a otros, recuerda las dos advertencias mencionadas en la lección anterior:

No hay disgustos pequeños. Todos perturban mi paz mental por igual.

Y:

No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo desprenderme de las demás. Para los efectos de estos ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales.

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La Expiación como defensa

Extraído del Libro de Texto de Un Curso de Milagros

1. Puedes hacer cualquier cosa que yo te pida. Te he pedido que obres milagros, y he dejado claro que los milagros son naturales, correctivos, sanadores y universales. No hay nada que no puedan lograr, pero no pueden llevarse a cabo con un espíritu de duda o de temor. Cuando tienes miedo de algo, estás admitiendo que ello tiene el poder de hacerte daño. Recuerda que donde esté tu corazón allí también estará tu tesoro. Crees en lo que consideras valioso. Si tienes miedo, es que estás equivocado con respecto a lo que es valioso. Tu entendimiento inevitablemente evaluará erróneamente, y al otorgar el mismo poder a todos los pensamientos, destruirás inevitablemente la paz. Por eso es por lo que la Biblia habla de “la paz de Dios que supera todo razonar”. No hay error que pueda alterar esa paz en lo más mínimo. Dicha paz no permite que nada que no proceda de Dios te afecte. Este es el uso correcto de la negación. No se usa para ocultar nada, sino para corregir el error. Lleva todos los errores ante la luz, y puesto que el error es lo mismo que la oscuridad, corrige todos los errores automáticamente.

2. La auténtica negación es un poderoso mecanismo protector. Puedes y debes negar toda creencia de que el error puede hacerte daño. Esta clase de negación no oculta sino que corrige. Tu mente recta depende de ella. Negar el error es una sólida defensa en favor de la verdad, pero negar la verdad da lugar a creaciones falsas: las proyecciones del ego. La negación del error, puesta al servicio de la mente recta, libera a la mente y re-establece la libertad de la voluntad. Cuando la voluntad es realmente libre no puede crear falsamente porque sólo reconoce la verdad.

3. Puedes defender la verdad así como el error. Los medios son más fáciles de entender después de que se ha establecido firmemente el valor del objetivo. Pero lo que hay que tener en cuenta es cuál es su propósito. Todo el mundo defiende su tesoro, y lo hace automáticamente. Las preguntas esenciales son, pues: ¿qué es realmente importante para ti?, y ¿cuán importante lo es? Una vez que hayas aprendido a tener en cuenta estas preguntas y a tenerlas presentes en todas tus acciones, tendrás muy poca dificultad en clarificar los medios. Los medios están a tu disposición siempre que los pidas. Puedes, sin embargo, ahorrar tiempo si no aplazas innecesariamente este paso. Un enfoque correcto lo acortará enormemente.

4. La Expiación es la única defensa que no puede usarse destructivamente porque no es un recurso que tú mismo hayas inventado. El principio de la Expiación estaba en vigor mucho antes de que ésta comenzara. El principio era el amor y la Expiación fue un acto de amor. Antes de la separación los actos eran innecesarios porque no existía la creencia en el tiempo ni en el espacio. Fue sólo después de la separación cuando se planearon la Expiación y las condiciones necesarias para su cumplimiento. Se necesitó entonces una defensa tan espléndida que fuese imposible usarla indebidamente, aunque fuese posible rechazarla. Su rechazo, no obstante, no podía convertirla en un arma de ataque, que es la característica intrínseca de otras defensas. La Expiación, pues, resulta ser la única defensa que no es una espada de dos filos. Tan sólo puede sanar.

5. La Expiación se instituyó dentro de la creencia en el tiempo y en el espacio para fijar un límite a la necesidad de la creencia misma, y, en última instancia, para completar el aprendizaje. La Expiación es la lección final. El aprendizaje en sí, al igual que las aulas donde tiene lugar, es temporal. La capacidad para aprender carece de valor cuando ya no hay necesidad de cambiar. Los que son eternamente creativos no tienen nada que aprender. Tú puedes aprender a mejorar tus percepciones y puedes convertirte progresivamente en un mejor alumno. De este modo habrá cada vez más armonía entre la creación y tú, pero la Filiación en sí es una creación perfecta y la
perfección no tiene grados. El aprendizaje tiene sentido únicamente mientras se crea en diferencias.

6. La evolución es un proceso en el que aparentemente pasas de una etapa a la siguiente. Corriges tus previos tropiezos yendo hacia delante. Este proceso es realmente incomprensible en términos temporales, puesto que retornas a medida que avanzas. La Expiación es el medio a través del cual puedes liberarte del pasado a medida que avanzas. La Expiación desvanece los errores que cometiste en el pasado, haciendo de este modo innecesario el que sigas volviendo sobre tus pasos sin avanzar hacia tu retorno. En este sentido la Expiación ahorra tiempo, pero al igual que el milagro al que sirve, no lo abole. Mientras siga habiendo necesidad de Expiación, seguirá habiendo necesidad de tiempo. Pero la Expiación, en cuanto que plan que ya se ha completado, tiene una relación única con el tiempo. Hasta que la Expiación no se complete, sus diversas fases evolucionarán en el tiempo, pero la Expiación en su totalidad se encuentra al final del tiempo. En ese punto el puente de retorno ya se ha construido.

7. La Expiación es un compromiso total. Puede que aún asocies esto con perder, equivocación ésta que todos los Hijos de Dios separados cometen de una u otra forma. Resulta difícil creer que una defensa que no puede atacar sea la mejor defensa. Eso es lo que se quiere decir con “los mansos heredarán la tierra”. Literalmente se apoderarán de ella debido a su fortaleza. Una defensa de doble filo es intrínsecamente débil precisamente porque tiene dos filos, y puede volverse contra ti inesperadamente. Esta posibilidad no se puede controlar excepto con milagros. El milagro convierte la defensa de la Expiación en tu verdadera protección, y, a medida que adquieres más y más seguridad, asumes tu talento natural de proteger a otros, reconociéndote simultáneamente como Hijo y como hermano.

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Los orígenes de la separación

Extraído del Libro de Texto de Un Curso de Milagros

1. La capacidad de extenderse es un aspecto fundamental de Dios, que Él le dio a Su hijo. En la creación, Dios Se extendió a Sí Mismo a Sus creaciones y les infundió la misma amorosa Voluntad de crear que Él posee. No sólo fuiste plenamente creado, sino que fuiste creado perfecto. No existe vacuidad en ti. Debido a la semejanza que guardas con tu Creador, eres creativo. Ningún Hijo de Dios puede perder esa facultad, ya que es inherente a lo que él es, pero puede usarla de forma inadecuada al proyectar. El uso inadecuado de la extensión -la proyección-, tiene lugar cuando crees que existe en ti alguna carencia o vacuidad, y que puedes suplirla con tus propias ideas, en lugar de con la verdad. Este proceso comprende los siguientes pasos: Primero: Crees que tu mente puede cambiar lo que Dios creó. Segundo: Crees que lo que es perfecto puede volverse imperfecto o deficiente. Tercero: Crees que puedes distorsionar las creaciones de Dios, incluido tú. Cuarto: Crees que puedes ser tu propio creador y que estás a cargo de la dirección de tu propia creación.

2. Estas distorsiones, relacionadas entre sí, son un fiel reflejo de lo que realmente ocurrió en la separación o “desvío hacia el miedo”. Nada de eso existía antes de la separación, ni existe realmente ahora. Todo lo que Dios creó es semejante a Él. La extensión, tal como Dios la emprendió, es similar al resplandor interior que los Hijos del Padre han heredado de Él. Su verdadera fuente se encuentra en su interior. Esto es tan cierto con respecto al Padre como al Hijo. En este sentido la creación incluye tanto la creación del Hijo por Dios, como las creaciones del Hijo una vez que su mente ha sanado. Esto requiere el libre albedrío con el que Dios le dotó, ya que toda creación amorosa se otorga libremente en una línea continua, en la que todos los aspectos tienen el mismo rango.

3. El Jardín del Edén -la condición que existía antes de la separación- era un estado mental en el que no se necesitaba nada. Cuando Adán dio oídos a “las mentiras de la serpiente”, lo único que oyó fueron falsedades. Tú no tienes por qué continuar creyendo lo que no es verdad, a no ser que así lo elijas. Todo ello puede literalmente desaparecer en un abrir y cerrar de ojos porque no es más que una percepción falsa. Lo que se ve en sueños parece ser muy real. Lo que es más, en la Biblia se menciona que sobre Adán se abatió un sueño profundo, mas no se hace referencia en ninguna parte a que haya despertado. El mundo no ha experimentado todavía ningún despertar o renacimiento completo. Un renacer así es imposible mientras sigas proyectando o creando falsamente. No obstante, la capacidad de extender tal como Dios te extendió Su Espíritu permanece todavía dentro de ti. En realidad, ésta es tu única alternativa, pues se te dio el libre albedrío para que te deleitaras creando lo perfecto.

4. Todo miedo se reduce, en última instancia, a la básica percepción errónea de que tienes la capacidad de usurpar el poder de Dios. Por supuesto, no puedes hacer eso, ni jamás pudiste haberlo hecho. En esto se basa el que puedas escaparte del miedo. Te liberas cuando aceptas la Expiación, lo cual te permite darte cuenta de que en realidad tus errores nunca ocurrieron. Sólo después del sueño profundo que se abatió sobre Adán pudo éste experimentar pesadillas. Si de repente se enciende una luz cuando alguien está teniendo un sueño aterrador, puede que inicialmente interprete la luz como parte de su sueño y tenga miedo de ella. Sin embargo, cuando despierte, la percibirá correctamente como su liberación del sueño, al que dejará entonces de atribuir realidad. Esta liberación no se basa en ilusiones. El conocimiento que ilumina no sólo te libera, sino que también te muestra claramente que eres libre.

5. Sean cuales sean las mentiras que te hayas creído, para el milagro son irrelevantes, pues puede sanar cualquiera de ellas con la misma facilidad. El milagro no hace distinciones entre diferentes percepciones falsas. Su única finalidad es distinguir entre la verdad por un lado y el error por otro. Algunos milagros pueden parecer más difíciles de obrar que otros, pero no te olvides del primer principio de este curso: no hay grados de dificultad en los milagros. En realidad eres perfectamente invulnerable a toda expresión de falta de amor. Estas expresiones pueden proceder de ti o de otros, de ti hacia otros, o de otros hacia ti. La paz es un atributo que se encuentra en ti. No puedes hallarla fuera de ti mismo. La enfermedad es una forma de búsqueda externa. La salud es paz interior. La paz te permite mantenerte ecuánime ante cualquier falta de amor procedente de afuera, y te capacita, mediante tu aceptación de los milagros, para corregir las condiciones que resultan de la falta de amor en los demás.

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La ilusión de las necesidades

Extraído del Libro de Texto de Un Curso de Milagros

1. Tú que quieres la paz sólo la puedes encontrar perdonando completamente. Nadie aprende a menos que quiera aprender y crea que de alguna manera lo necesita. Si bien en la creación de Dios no hay carencia, en lo que tú has fabricado es muy evidente. De hecho, ésa es la diferencia fundamental entre lo uno y lo otro. La idea de carencia implica que crees que estarías mejor en un estado que de alguna manera fuese diferente de aquel en el que ahora te encuentras. Antes de la “separación”, que es lo que significa la “caída”, no se carecía de nada. No había necesidades de ninguna clase. Las necesidades surgen debido únicamente a que tú te privas a ti mismo. Actúas de acuerdo con el orden particular de necesidades que tú mismo estableces. Esto, a su vez, depende de la percepción que tienes de lo que eres.

2. La única carencia que realmente necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios. Esa sensación de separación jamás habría surgido si no hubieses distorsionado tu percepción de la verdad, percibiéndote así a ti mismo como alguien necesitado. La idea de un orden de necesidades surgió porque, al haber cometido ese error fundamental, ya te habías fragmentado en niveles que comportan diferentes necesidades. A medida que te vas integrando te vuelves uno, y tus necesidades, por ende, se vuelven una. Cuando las necesidades se unifican suscitan una acción unificada porque ello elimina todo conflicto.

3. La idea de un orden de necesidades, que proviene del error original de que uno puede estar separado de Dios, requiere corrección en su propio nivel antes de que pueda corregirse el error de percibir niveles. No te puedes comportar con eficacia mientras operes en diferentes niveles. Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. Esto es así porque crees que vives en el espacio, donde conceptos como “arriba” y “abajo” tienen sentido. En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias.

4. El verdadero propósito de este mundo es usarlo para corregir tu incredulidad. Nunca podrás controlar por ti mismo los efectos del miedo porque el miedo es tu propia invención, y no puedes sino creer en lo que has inventado. En actitud, pues, aunque no en contenido, eres como tu Creador, Quien tiene perfecta fe en Sus creaciones porque Él las creó. Creer en algo produce la aceptación de su existencia. Por eso puedes creer lo que nadie más piensa que es verdad. Para ti es verdad porque tú lo fabricaste.

5. Todos los aspectos del miedo son falsos porque no existen en el nivel creativo y, por lo tanto, no existen en absoluto. En la medida en que estés dispuesto a someter tus creencias a esta prueba, en esa misma medida quedarán corregidas tus percepciones. En el proceso de separar lo falso de lo verdadero, el milagro procede de acuerdo con lo siguiente: El amor perfecto expulsa el miedo. Si hay miedo, es que no hay amor perfecto. Más: Sólo el amor perfecto existe. Si hay miedo, éste produce un estado que no existe. Cree esto y serás libre. Sólo Dios puede establecer esta solución y esta fe es Su don.

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Carlos Navarro - Un Curso de Milagros - Un Joven Espiritual en Occidente