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Meditación 7. Los Regalos del Reino

Meditación basada en Un Curso de Milagros

A partir de este momento, ya en un lugar cómodo para mí, escojo una posición agradable para dar comienzo a esta meditación. Nada del exterior me preocupa, molesta ni distrae.

Cierro mis ojos y pongo la atención en mi respiración, es lenta… suave y muy agradable. Observo cómo es cada vez más lenta y tranquila y en cada espiración me permito entrar en un estado más y más profundo de relajación…

Disfruto de todas las agradables sensaciones que estoy sintiendo… mi respiración se realiza de forma automática y natural…

En este estado, me permito conscientemente descansar e inconsciente- mente integrar esta meditación a partir de ahora…

Con esta sensación tan placentera pongo toda mi atención y disfruto sabiendo que cuando salga de esta meditación me resultará muy sencillo experimentar y vivir la lección de hoy…

Soy una creación de Dios, una extensión del amor mismo… así como el se expande en mi… así me expando yo con mis hermanos. El amor es ilimitado, se extiende porque no puede ser contenido.

No pongo limites al expandir todo el amor de Dios… ni regateo al darlo… todo cuanto doy me lo doy… Fui creado amor y amor comparto más allá de todo límite… El Reino es mi hogar… la felicidad y la paz mi eternidad…

Sé que la comunicación de Dios hacía mi es directa… que no se puede explicar con palabras, porque es una experiencia de amor inexplicable… de una absoluta certeza, que revela lo que hasta ahora había quedado oculto en mi profundo sueño.

Tomo una respiración profunda sintiendo toda esta información en mí, integrando este momento de absoluta certeza en el que puedo experimentar la verdad… en este lugar donde puedo realizar cualquier cosa que Dios me pida… todo lo puedo lograr al mantener a mi espíritu libre de toda duda y temor.

Las obras de Dios no se forman gradualmente…no se llega a ningún final… porque todo es eterno, lo que es ahora, ha sido siempre… lo que es eterno siempre está presente… Dios no revela nada… porque nunca estuvo oculto…

Recobro mi cordura… no veo enfermedad ni locura… sé que para poder expandir el Reino y sanar mi mente y la de otros es dejar de percibir incompleto a mi hermano, percibirlo enfermo… Creo en lo que proyecto… y mi proyección no pertenece a este Mundo, pertenece a la mente de Dios, donde la enfermedad jamás fue creada… y lo que no existe no puede ser sanado… la enfermedad está en mi mente…y ahí es donde tiene que ser erradicada.

Puedo sentir una gran paz interior… puedo sentir el milagro en el mundo…

La ley de Dios que rige toda nuestra creación es la verdad… mi herencia… no tengo que aprenderla sin embargo al decidir olvidarla… me siento desheredado y sin ella.

Gracias Espíritu Santo que me enseñas a recordar… lo que siempre fui… lo que nunca dejé de ser…gracias por enseñarme a olvidar…lo que nunca fui y nunca seré… gracias por despejarme de toda duda y liberarme de toda confusión… En el Reino no hay confusión… porque sólo hay un significado… procede de Dios… y al ser una extensión de él… no hace falta traducción… no hay proyecciones… y está exenta de discordancia.

Decido permanecer en el Reino… pongo toda mi atención en él… aquí el conflicto no existe… veo la unicidad con mis hermanos… todas nuestras mentes están iluminadas… Dios nos mantiene esa luz… porque luz es lo que es.

No hay duda… si hubiera duda, habría una respuesta…y hacer uso aquí de la duda no tiene sentido…

Amado Espíritu Santo sigue conduciéndome a la certeza, a la calma, a la perfecta mente serena… a saber lo que soy…. y compartirlo.

Con esta sensación tan llena de amor, dejo que mi conciencia acoja fácilmente entre sus brazos toda esta información… no pongo resistencias y me siento cada vez más y más en paz…

Despierto al amor… olvidando lo que no soy, olvidando el miedo… recordando con gran paz y dicha lo que si soy.

Tengo la certeza de tener a Dios conmigo… al recordarlo… hago que mis hermanos lo recuerden a través de mí… tú mi hermano mayor que mantienes mi mente llena de luz… haz que la expanda a todos mis hermanos… puedo contemplar todas las mentes iluminadas… decido percibir tan sólo la verdad. El amor es mi poder.

Cuando se está en paz no hace falta estar en alerta… la ver- dad es total… y lo que no es verdad no existe.

No necesito la Bendición de Dios pues siempre la tuve… aunque si necesito de la mía… tengo el don de la vida… y se me dio para darlo… honro a mis hermanos pues es el regalo apropiado de aquellos que se les creó dignos de honor y a quien Él honra.

Doy gracias por la bendita paciencia de Dios… pues todo ataque es un llamamiento de infinita paciencia…. y en esa paciencia, el ataque se convierte en bendiciones… los que atacan creen que les falta algo…no comparto sus ilusiones de escasez…pues me percibiré a mi mismo como alguien necesitado… decido compartir con ellos mi abundancia libremente y enseñaré a mis hermanos a conocer la suya.

Descanso en tu amor… protejo mi descanso amando… Hago uso de mi plenitud ofreciendo todos estos regalos a mis hermanos… que proceden de nuestro Padre.

Crear es lo opuesto a perder… la bendición es lo opuesto al sacrificio… Conservo el conocimiento de mí mismo cuando me extiendo… pues fui creado en un acto de compartir… El milagro es la correcta identificación de mis hermanos… así como de mi conciencia… percibirlos en la totalidad… es hacer uso de la lección del Milagro de la percepción total.

Tomo una respiración profunda y dejo a mi Ser libre de ilusiones y de engaños… nada externo a mí puede hacerme daño…porque no hay nada externo a mí….

Seguir la dicha que me ofrece el Espíritu Santo… es lo más fácil, y lo único que es fácil… no es de este mundo.

He comprendido que no hay grados de dificultad en los Milagros… he sentido mi estado natural… y mi estado natural… es un estado de gracia… y ese es el estado de todos los hijos de Dios.

Ahora…poco a poco iré tomando conciencia de mi cuerpo, en este lugar, en este espacio tiempo… y cuando desee abriré los ojos con la idea de hacer mi lectura de hoy… sabiendo que mi ser reconocerá cada palabra…

Extraido del libro “Meditaciones basadas en Un Curso de Milagros” de Alicia García Ortuño
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Publicado en Meditaciones Un Curso de Milagros

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